Siempre estamos hablando de que recibimos estrés constantemente y por todas partes, pero, ¿Os habéis preguntado que factores nos causan estrés? Para designar una palabra más clara a los factores que nos hacen dar una respuesta al estrés, la denominaremos estresor. Los estresores son muy variados y abarcan un amplio abanico de posibilidades, pero estos estresores actúan diferente según cada persona. Así, una persona a la que le afecta mucho los ruidos constantes, a otro puede no importarle ni afectarle en su trabajo. El estresor puede ser una situación, un objeto, o incluso una persona misma.
Derivando esto al mundo laboral y empresarial, podemos reconocer algunos tipos de estresores laborales, junto con algunos ejemplos:
- Estresores del ambiente físico, como el ruido, la iluminación, la temperatura (En el caso de temperaturas extremas), y la poca disponibilidad de espacio físico.
- Estresores del contenido de la tarea, como la carga mental del trabajo, el control sobre la tarea, la infrautilización de habilidades, y la falta de participación por parte de la empresa.
- Estresores de la demanda de trabajo:
- La jornada de trabajo excesiva produce desgaste físico y mental e impide al profesional hacer frente a las situaciones estresantes.
- La sobrecarga de trabajo, atendiendo al volumen, a la magnitud o la complejidad de la tarea.
- Infracarga del trabajo: el volumen del trabajo está muy por debajo del necesario para mantener un mínimo nivel de activación del trabajador.
- La adaptación a las nuevas tecnologías.
- Estrés de rol. Es la presión o tensión experimentada por la percepción de un desequilibrio entre las demandas que plantea el desempeño de un rol y la capacidad personal para responder con éxito a esas demandas, cuando las consecuencias de la resolución son percibidas como importantes. Existen varios tipos:
- El "Conflicto de rol": En este se plantean demandas o exigencias contradictorias o se establecen limitaciones incompatibles respecto a la conducta de la persona focal.
- La “Ambigüedad de rol”: En este tipo de rol existe una indefinición y/o inconsistencia de normas, objetivos, procedimientos, etc. respecto al rol y al comportamiento de la persona focal.
- La “Superespecialización”: Aquí existe una fuerte presión sobre la persona focal para que desempeñe un rol con demandas muy inferiores a las que podría responder como consecuencia de sus capacidades, habilidades, etc.
- La “Incompetencia de rol”: En este tipo de rol el individuo experimenta una fuerte presión como consecuencia de expectativas y demandas excesivas para sus capacidades actuales.
- Estresores del desarrollo de la carrera, como la inseguridad del trabajo (Acerca del futuro en el puesto de trabajo, despido...) y la promoción y desarrollo profesional (Se puede generar una profunda frustación que conduce al estrés si las aspiraciones profesionales no se corresponden con la realidad por falta de méritos.
- Estresores grupales y organizativos, como el clima sociogrupal, el nivel de conflicto grupal y la presión del grupo a la conformidad.
- Estresores extraorganizacionales, como los estresores intrafamiliares, los conflictos familia-trabajo, los aspectos temporales del trabajo, etc.
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